Nada.
Chitón.
Hoy quiero que seas tú el que hable.
El que sienta lo que ha vivido.
El que recuerde quién es.
Por qué estás aquí.
Solo eso.
Leer está bien.
Pero es una simple acción, no te hace especial.
¿Quieres serlo?
Si lees con el único fin de entretenerte, tienes preguntas urgentes que responder.
Más de las que crees, y esas, son simples.
Las sabes tú.
A nadie más le importa.
A nadie le importa porque entras a leer a un desconocido.
Eso no te hace mejor, ni peor.
Pero dice mucho de ti.
Solo tienes que escucharte.
Crear tu espacio.
Dónde puedas contar todo lo que existe en tu cabeza.
Pensamientos que viven ahí arriba.
Recuerdos rebozados en polvo.
Traumas sin cicatrizar.
Con palabras.
Quizá has tenido un mal día.
O no.
No entraré en dar respuestas estoicas o datos de estudios psicológicos.
Ni historias o cuentos crudos o motivadores.
Solo te recuerdo lo que hago.
Lo que hice.
Lo que haré.
Escribir.
No hoy. Ni mañana.
Cada día.
Porque el mundo es imposible de comprender con los ojos.
O contándolo.
Necesitas más herramientas.
Y esas las ganas uniendo puntos.
Tu presente, con el pasado, la historia.
No hablo de saberte los afluentes del Ebro. Ni las capitales de Europa.
Más bien cosas útiles.
Eso que decían los primeros psicólogos sobre el cuerpo y la mente. Antes de Freud.
El dualismo cartesiano de René Descartes.
O los experimentos con el cerebro de Paul Broca.
O si vamos a otra pata, las teorías de los grandes sociólogos como Weber, Smith, Comte…
Y sí, también hablo de Marx.
Pero hay más.
El lenguaje, claro.
Porque hace cientos de miles de años, también se comunicaban.
Pero no sabemos la lengua original. Quizá algún día.
Solo tenemos registros escritos de hace 5000 años.
Y falta algo:
Cómo hemos aplicado todo esto a la sociedad.
A cuando sales a la calle y te cruzas a tu vecino.
O cuando tienes que dar una charla delante de caras mustias y miradas como cuchillos.
En cualquier situación social.
Hay leyes naturales.
Por eso existe la ciencia.
Para entender el mundo físico que nos rodea.
Las limitaciones que existen.
Pero no somos solo trocos de carne.
Aunque lo quieran separar.
Imagino que por muchos motivos.
Pero hay dos muy claros:
Ignorancia, fruto de que muchos no se enteran ni del clima.
Poder, sí, los de arriba lo saben, o al menos tienen a genios, más o menos éticos, pero genios puros y duros.
Solo te recuerdo que tengo todo eso en mente.
Y te aviso, no esperes nada, pero prepárate para el caos.
Así que, hoy te toca a ti.
Puedes responder y contarme algo sobre tu día.
Algo aburrido, simple, ordinarios, rutinario, o alguna pelea callejera.
Lo que quieras.
Y si no te apetece, pruébalo.
Escribe cualquier cosa que hayas visto hoy.
Mañana sigo con los cuentos.
Nos vemos.
Ferran Gómez.

